miércoles, 30 de septiembre de 2015

2015. MICRO TEATRO "POR LOCURA" (Part. 1.)


MICRO TEATRO
Por Locura
Parte 1.



Por Vec.
La noche del 24 de septiembre, la acostumbrada locura citadina, emergía en cada poro de la ciudad. Era de esperarse, el reloj sobrepasaba las 18:00 horas de un jueves septembrino. Todo el ambiente, el ritmo, la muchedumbre, me hacían respirar la sinergia de un, ya no tan lejano, fin de semana. Durante el trayecto,  venía a mí afanosamente el nombre de la nueva temporada de Micro Teatro: “Por Locura”.
Un cigarro, una mirada, saludos, cervezas, montones de gente, expectantes y emocionados, como niños en un juego de rol; En el fondo, cada uno sabe que llevará al límite (en un corto periodo de tiempo), todo el potencial de su imaginación, y, ¿hay algo en el mundo más seductor que lo desconocido? Entonces alguien te llama, te diriges a la sala, entras en una habitación (tu nuevo mundo, en cuestión.) Acto seguido, observas el espacio, dilucidas un poco.  Entonces la tercera llamada.

“Estupendo” De Claudio Guarneros. Es una obra ágil, voraz, farsica, recalcitrante y divertida. Todo parte de un absurdo: Un feto en gestación cobra vida, para clamar por sus derechos, darle una lección al mundo sobre la sensibilidad en la crianza, la irresponsabilidad del adulto, incluso la globalización y sobre otros temas tabú que el dramaturgo aborda con gracia y efecto. El diseño del espacio y su propuesta es digno de una mención aparte; una cama vertical híper funcional. Así como la dirección de Juan Ríos, lúdica, cínica, sagaz, matizada, en fin, con oficio. Tres actores solventes en escena, como la pareja de nóveles padres; Rubén Elizalde y Marisol Paredes, hacen la mancuerna maravillosa que espera la llegada de su heredero (a). Y “junior”, el supuesto hijo en gestación, que aún carece de sexo definido, interpretado con destreza y humor por Sara Cavazos.


Estupendo, es una bocanada de aire fresco, en la escena nacional. Es lo que nunca nadie pudo ni podrá decir con certeza. Sin embargo, es lo que algunos quisiéramos haber externado antes de nuestra propia gestación. El ejercicio parece absurdo (y con todo su encanto lo es), pero resulta enriquecedor, además de que la risa es curativa, y  permite burlarse de uno mismo. Una obra que no te debes perder, pues te divertirás y con suerte romperás uno que otro esquema a tú cotidianidad. El pecado, sería perdértela. Sala 2.

Hotel Alkar, De Juan Manuel Martín y Labarthe Hernández. El lobby de un hotel, solitario, en el que se percibe una rareza anormal, acompañada de un energético silencio, casi tan tangible como para rasguñar el tiempo.  La anacronía de los tapices, hace sospechar, aún más. Una empleada detrás del mostrador, con la súbita tranquilidad de pisar sobre terreno conocido, ejecutando órdenes. Entonces un sonido extraño, turba la atmosfera. Aparece por detrás de la puerta, un inquilino, a leguas se nota turbado. Su mente parece estar en estado febril, pero su cuerpo, sólo apuntala algunos rasgos de movimiento. Habla de un suicidio. Hace preguntas, trata de comprender, se esfuerza en recordar… Pero, ¿qué pasa cuando has olvidado el sentido de tus propios pensamientos?, o tal vez la vida se ha vuelto insignificante. Montado en un placebo llegas al vórtice, entre lo real y lo ficticio. Horacio García-Rojas, interpreta con profundidad y sentido a este personaje. También logra degradarlo, en el transcurso de la trama. Mercedes Hernandez, en el papel de la empleada, hace el contrapunto ideal en la historia. La dirección escénica es de Jazmín Aranda. Puntual, precisa, limpia. Aprovecha momentos y matices, y sobre todo, el gran giro de tuerca que ofrece el texto, al develar, el secreto que encubre tan mórbido hotel.  Otro de los puntos a favor de la obra, es la economía de movimiento. Una obra psicologista con la ligereza de un recuerdo perdido, es un maridaje que deberías probar. Reserva tu noche en el Hotel Alkar, quién sabe lo que puedas revelar. Sala 4.


“La Casa del Hombre que mató al animal”, De Alejandro Aguirre Tanús, como sus mismos creadores la denominan, es una obra de terror. Una experiencia vívida y temática. El cuarto, en el que se desarrolla la historia resulta sórdido y el ambiente pesado, comienzas a sentirte dentro de una fantasía  indigesta: Un hombre atormentado por sus demonios, muertos y fantasmas. Va narrando a través de su locura, acontecimientos aparentemente inconexos que involucran a un animal, (deforme y maldito), y la muerte de su propia madre. Circunstancias que suponen, su propio desprendimiento de la realidad. En el transcurrir de la obra,  la efervescencia se apodera de su cuerpo y una orquesta de seres y acontecimientos, comienzan a suceder; hasta en tres planos. Pero todo parece ocurrir dentro de la mente del personaje principal. Interpretado por Gerardo Rivera (Director de la obra.) Dicho montaje, viene de Micro Teatro Puebla. Se percibe la unión de grupo (como espectador y colega), se agradece. Algunos recursos empleados son iterativos, lo que genera una especie de línea recta en la trama (unitono.) Me quedo con ganas de conocer más de la vida de los otros personajes y seres que deambulan el espacio. En la distancia de lo que fueron, y ya no son, es que encuentro la profundidad, humanización y empatía con cada uno de éstos personajes. El terror es un gusto y género, muy peculiar. Mantener su tradición, también es una tarea loable, como necesaria.  Atrévete a vivirla. Sala 5.

“Contra Sentido” de Miguel Ángel Gonzales. Un concepto, una idea, tal vez una revolución detrás del espejo. Hablamos de una obra totalmente en perspectiva, elíptica, visualizada a través del cristal. La realidad cóncava de una mente afectada por un accidente, su culpa, el silencio, la supervivencia; disuelta en unos tragos a la Leonard Cohen. El tiempo no se detiene, los recuerdos sí, miran desde su ventana, como lo hacía ella. Ahora atrapada en esa fotografía, como muestra del indivisible amor y del eterno fracaso de vivir desasociado. Hector Berzunza, utiliza con practicidad y soltura cada uno de los elementos, se muestra convincente. Daniel Bretón, desde la dirección, nos induce a la intimidad de una fisura, mental, emocional, espiritual, ¿acaso importa? La perversión, es que lo hace lúdico, su imaginación es capaz de transformar y manipular cada uno de los objetos. El reflejo dentro del espejo es una realidad paralela, acordonada por pensamientos y ataduras. El diseño del espacio y la idea cinematográfica, me recordó la estética de directores, como Terry Gilliam. Contra tu psique, perdértela. Sala 13.

Visitar Micro Teatro México, es una experiencia única, viva, divertida. Es un constante reto a tú imaginación, te invita a conocerte, desde otras perspectivas. Las historias cortas son contundentes, y créame, la divertida y suculenta catarsis, vale la pena. Experiencia fantástica *****


EXPERIENCIOMETRO: 
Termómetro exponencial

***** Experiencia fantástica.
****   Experiencia única.
***     Experiencia satisfactoria. 
**       Experiencia rescatable.
*         Experiencia reciclable.

(Un sistema de medición que ayudará a establecer nuestro propio parámetro, en sinergia directa con el espectador. Es un esfuerzo también, por aportar y cuidar al artista.)


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